lumbalgia

Lumbalgia: prevención, síntomas y tratamientos

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 8 de cada 10 personas experimentarán dolor de espalda al menos una vez en su vida. La lumbalgia, también conocida como dolor de espalda o lumbago, es uno de los tipos más comunes, y la segunda molestia más frecuente en todo el mundo, sólo superada por el dolor de cabeza. Te contamos todo lo que necesitas conocer a continuación:

¿Qué es la lumbalgia?

Se caracteriza por un dolor en la parte baja de la espalda, cerca de la cadera, puede extenderse a las nalgas y a la parte posterior de los muslos. Cuando no se trata, puede ser muy perjudicial para la calidad de vida.

¿Qué causa el dolor lumbar?

Mala postura

La mayoría de las personas sienten dolor de espalda por la postura y no por causas más graves. Son hábitos erróneos y continuos que afectan a la postura, como trabajar todo el día inclinado sobre el teclado del ordenador o dormir en posiciones incorrectas.

Lesiones musculares

El dolor lumbar de origen muscular también puede ser causado por movimientos bruscos, esguinces, distensiones de los músculos o ligamentos de la espalda y sedentarismo.

Enfermedades ortopédicas y reumáticas

Entre las causas más comunes están las enfermedades ortopédicas y reumáticas (como las hernias discales y los problemas del nervio ciático) y la infección de los discos intervertebrales, entre otras.

Factores psicológicos de la lumbalgia

Además, factores psicológicos como el agotamiento, la tensión y el estrés -tan comunes en los tiempos modernos- también pueden empeorar considerablemente el dolor lumbar.

Cáncer o enfermedades degenerativas

En raras ocasiones, el dolor lumbar puede ser un signo de algo más grave, como un cáncer o enfermedades degenerativas de los discos intervertebrales.

¿Cuáles son los síntomas de la lumbalgia?

El principal síntoma de la lumbalgia es un dolor que no cesa, localizado en la parte baja de la espalda, que es donde está la columna lumbar. El dolor puede ir desde una simple molestia hasta ser grave e incapacitante.

Se pueden observar hormigueos y entumecimiento, además de casos en los que la persona siente una fuerte contracción muscular que le impide realizar movimientos comunes, como caminar, conducir, sentarse, etc.

Sin embargo, sólo un diagnóstico médico es capaz de determinar con exactitud si el dolor de espalda está causado por la lumbalgia o por otro problema.

¿Cómo prevenir el dolor de espalda?

Para prevenir la lumbalgia es importante hacer algunos cambios en el estilo de vida. Adoptar un programa de ejercicios físicos específicos y cuidar la postura es fundamental.

Estos ejercicios se denominan fortalecimiento isométrico y deben practicarse para desarrollar los músculos de toda la región lumbar y abdominal, que forman un cinturón de músculos llamado «músculos estabilizadores lumbares» que sostiene y protege la columna vertebral.

Sin embargo, «los ejercicios para fortalecer los músculos deben hacerse correctamente, para no provocar lesiones y empeorar aún más el dolor lumbar». Por lo tanto, es esencial que la práctica se realice bajo la dirección de un fisioterapeuta o un profesional de la educación física.

Diferentes tipos de lumbalgias

Según la duración del dolor:

  • Lumbalgia aguda: duración inferior a 6 semanas;
  • Dolor lumbar subagudo: duración entre 6 y 12 semanas;
  • Lumbalgia crónica: duración igual o superior a 3 meses.

Según el origen del dolor:

  • No específica: representa el 90% de los pacientes con el problema. No tiene una causa clara. Su diagnóstico se realiza por exclusión, tras descartar otras afecciones;
  • Específicos: causados por alguna patología, como la hernia discal que afecta a la raíz nerviosa, trastornos inflamatorios, infecciones, osteoporosis, artritis reumatoide, fracturas o tumores.

Tratamiento de la lumbalgia

Es esencial buscar el consejo de un cirujano ortopédico o fisioterapeuta para obtener el diagnóstico correcto y el mejor tratamiento para la lumbalgia.

Hay varios tratamientos posibles. Entre ellos, el uso de medicamentos analgésicos, relajantes musculares, sesiones de infiltración, un programa de rehabilitación multidisciplinar, actividad física supervisada, etc.

Otra de las técnicas cada vez más utilizada y extendida es la de la acupuntura. Este tipo de medicina alternativa, originaria de china, se basa en la inserción de agujas por puntos estratégicos del cuerpo.

Muchos fisioterapeutas trabajan con técnicas de GPR (Reeducación Postural Global), que se centran en el estiramiento de los músculos responsables de los cambios posturales, consecuencia directa del acortamiento muscular, que también conlleva la pérdida de flexibilidad.

Además, el fisioterapeuta también puede recurrir al uso de dispositivos de estiramiento para ayudar a aliviar el dolor del paciente. Los masajes terapéuticos para relajar los músculos tensos y la corrección postural mediante ejercicios también son opciones.

Es posible vivir sin dolor de espalda

La ciencia ha avanzado notablemente en la creación de nuevos tratamientos para los pacientes con lumbalgia, ofreciéndoles una mejor calidad de vida.

Entre ellas, por ejemplo, están la creación de medicamentos que actúan sobre el sistema nervioso en distintas localizaciones y la aparición de procedimientos quirúrgicos mínimamente invasivos.

Otra novedad es la administración de terapias físicas como forma de iniciar el tratamiento, con menor exposición del paciente a riesgos de daños y lesiones. Aquí entran el masaje, la acupuntura, los ejercicios de control motor, la manipulación de la columna vertebral, el calentamiento superficial, la relajación progresiva, el RPG y la electromiografía, entre otros.

Si el dolor de espalda es común, esto no significa que sufrirlo sea normal o aceptable. Vivir sin dolor -o al menos reducirlo al máximo- mejora la calidad de vida, aumenta la productividad y permite centrarse en lo que se quiere ser y tener, y no en el dolor que se quiere evitar. Acude a un profesional de la salud.

8 consejos para evitar el dolor lumbar en el día a día

  • Controla tu peso: intenta mantenerte dentro de tu peso ideal. La obesidad perjudica a la columna vertebral;
  • Hacer ejercicios físicos: la práctica de actividad física al menos 3 veces por semana, durante 30 minutos, ya ayuda a evitar el dolor de espalda;
  • No lleves mucho peso: evita las cargas muy pesadas. Si tienes que levantar algo de peso por encima de lo que estás acostumbrado a hacer a diario, dobla las rodillas e intenta mantener la columna vertebral erguida;
  • Busca la mejor posición para dormir: dormir de lado, con una almohada entre las piernas, o boca arriba, con una almohada bajo las rodillas son buenas posiciones para evitar el dolor al día siguiente. Evite dormir boca abajo;
  • Ten cuidado al levantarte: a la hora de salir de la cama, intenta hacerlo de lado. Apóyate y no te precipites. Evita levantarte de forma demasiado brusca;
  • Siéntate correctamente: si pasas muchas horas sentado, utiliza una silla con reposabrazos y que no se recline. Los pies deben estar apoyados en el suelo;
  • Pantalla a la altura de los ojos: si trabajas con un ordenador (o pasas horas con el móvil), recuerda que la pantalla debe estar a la altura de tus ojos;
  • Atención a la hora de conducir: mantén una buena postura y procura poner un soporte o almohada detrás de la zona lumbar, sobre todo si pasas mucho tiempo en el tráfico.

1 comentario en “Lumbalgia: prevención, síntomas y tratamientos”

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