Pareja tóxica discute

Relaciones tóxicas: ¿Cuándo hay que preocuparse?

Detecta las características comunes de las relaciones tóxicas

Las relaciones tóxicas comienzan cuando en una relación de cualquier tipo (amistad, pareja, familia), una de las personas o ambas, sienten un malestar derivado de la relación que son incapaces de controlar.

Es importante conservar relaciones positivas, que aporten beneficios personales, ya que esto contribuye a nuestro bienestar y nuestra salud mental. Existen muchos factores que determinan que habría que empezar a llevar cuidado con nuestra relación, porque algo anda mal. Te contamos los principales.

¿Por qué hay relaciones que se vuelven tóxicas?

El rasgo más característico de las relaciones tóxicas es el desarrollo de la dependencia emocional. Durante la Pandemia y, en especial, con el confinamiento, las parejas y familias en muchos casos aumentaron sus diferencias. El estrés del confinamiento hizo que muchas relaciones, que anteriormente no presentaron ningún signo de toxicidad, desarrollasen aspectos negativos como la dependencia o la agresividad.

Es importante activar la alarma, estar atentos a cualquier detalle. Para ello, habrá que prestar atención a la otra persona y a los cambios de comportamiento que esta pueda presentar, como las reacciones ante diferentes estímulos, peleas o conversaciones. Hay que estar atento a todo, porque ante una relación tóxica, incluso los silencios hablan.

¿Cuándo hay que preocuparse por una relación?

  1. Desigualdad y poder
    La persona tóxica intentará por todos los medios que vuestra relación sea desigual en cuanto al rango de poder de la misma. Es decir, buscará que tu mandes menos que él/ella. De hecho, el objetivo principal de este tipo de personas es obtener un beneficio de la otra, evitando que esta se lucre de la relación.

    Se trata de una acción de puro egoísmo, en la que solo importa el bienestar personal, aunque intente defender lo contrario. Es por ello que, aunque te haga un favor, te pedirá que se lo devuelvas cuanto antes.
  2. No respeta tu privacidad
    Actualmente, con el desarrollo de las tecnologías y las redes sociales, gran parte de nuestra privacidad se encuentra en nuestros dispositivos. Es por ello que nuestra pareja, por el hecho de serlo, no tiene por qué tener el control absoluto de los mismos.

    La decisión de enseñar o no enseñar algo siempre tiene que ser del dueño o la dueña del móvil: la búsqueda de cualquier tipo de contenido en el mismo por parte de la pareja, es una intromisión ilegítima en la privacidad.
  3. Vigila y controla tus pasos
    «¿Dónde vas?» «¿Con quién?» «¿Por qué prefieres ir a ver a tu madre que estar conmigo?» «Al final vamos a ir donde yo dije.» No solamente le molesta que pases tiempo con amigos, sino que poco a poco empezará a enfadarse hasta por el hecho de que estés con tu familia.

    Hay que tener cuidado con cualquier pregunta o afirmación que interfiera directamente con tu libre elección, tus deseos, tus gustos, etc. La relación es de iguales y, por lo tanto, las decisiones se realizan entre iguales.
  4. Te menosprecia
    Otra de las tácticas de una persona así es la de hacerte sentir inferior en muchos aspectos. Tus decisiones no son buenas, eres tonta/o por pensar tal cosa o «X persona lo hacía mejor». Las comparaciones con ex parejas son un clásico en este caso.
  5. Te sobreprotege
    La persona tóxica tenderá a infravalorarte y menospreciarte, así que, consecuentemente, sentirá que eres menos y que debe protegerte. Esto sigue en la línea de que eres menos que él/ella. Cuidado con la sobreprotección, ya que los límites nunca son buenos y las personas deben tener la suficiente independencia y valor personal.

  6. Ni olvida ni perdona
    La persona tóxica siempre abrirá el baúl de los recuerdos en cada pelea. Cualquier situación es buena para rebuscar entre todas aquellas cosas que hiciste una vez y que se suponía que te había perdonado. El perdón y el olvido se deben mantener a lo largo del tiempo, para que tengan valor.
  7. No cede en las peleas
    Una cosa es el orgullo y otra cosa es la falta de autocrítica.
    El hecho de que una persona sea incapaz de reconocer sus errores es ya un signo de que algo está fallando a nivel personal, lo que muy posiblemente se proyecte en la calidad de la relación.
  8. Te culpa de todo
    En otro intento de mantener el control de la relación, tenderá a culpar a su pareja de absolutamente cualquier cosa negativa. No importa si él es el culpable, si se trata de un problema laboral o si es un conflicto con alguien de su entorno, ya que intentará hacer que la otra persona sienta que es el/la culpable.
  9. Celos
    Aunque las mujeres y los hombres no experimentan igual los celos, estos, en cualquiera de sus formas, son peligrosísimos para la persona y para la relación. No tiene miedo de perderte, solo duda de ti y el amor sin confianza solo es dependencia y conformismo.

    Y recuerda que, muchas veces, lo que tachamos de mal carácter, es violencia. Cuidado con cualquiera de los aspectos anteriores y, ante cualquier duda, no dudes en pedir ayuda.

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